NOTICIAS PARA ADELGAZAR SIN DIETAS DE UNA FORMA SALUDABLE
SÍGUENOS EN

La fexaramina adelgaza
haciendo creer al organismo que está comiendo

 

La fexaramina adelgaza haciendo creer al organismo que está comiendo Si todo sale bien, puede ser el fármaco que la industria farmacéutica lleva decenios buscando, hasta ahora con poco éxito: adelgaza, mejora la analítica de forma muy notoria y no tiene efectos secundarios. De momento, todo esto se ha conseguido solo en ratones, pero parece que hay fundadas esperanzas de que se consiga también en las personas. En dos o tres años quizá esté probándose en humanos y, algo más adelante, podemos tenerla en las farmacias. Pero, repetimos, si todo sale bien.

El lector quizá piense que han sido ya muchas las veces que se ha dicho que tal o cual píldora o principio activo es la gran esperanza contra la obesidad, pero luego las ilusiones se han visto frustradas o, incluso, no se ha vuelto a saber más del tema. Y es cierto. Pero en esta ocasión, el prestigio, tanto del Instituto Salk que avala la propuesta como de la publicación que ha admitido en sus páginas la investigación, hace que nos podamos sentir más optimistas que otras veces.

La investigación ha sido realizada por un grupo internacional de científicos encabezado por Ronald Evans, del Instituto Salk de Estados Unidos, en California. Sus resultados, que han sido publicados en Nature Medicine, han despertado un marcado optimismo entre los expertos en el tema, como la española Irene Bretón, endocrinóloga de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición.

Esta especialista, que no está implicada en el estudio que comentamos, afirma que es una línea de investigación tremendamente interesante para luchar contra la obesidad. Y lo dice tras reconocer que hay pocos fármacos eficaces que, además, suelen tener importantes efectos adversos. Añade que, si esta investigación termina con éxito, la píldora podría convertirse en una alternativa a la cirugía bariátrica, que tan buenos resultados ofrece, aunque con un riesgo y unas secuelas que no son despreciables.

Esta similitud con la cirugía se debe, según Bretón, a que ambas inducen unos cambios similares en las hormonas gastrointestinales. La gran diferencia, por supuesto, sería que se evitaría el quirófano, y tanto el riesgo como las secuelas desaparecerían prácticamente con la píldora de Evans. Sin embargo, la experta advierte que hay que ser cautos hasta que los resultados en ratones se confirmen en humanos.

El equipo de investigadores consiguió, en roedores de laboratorio y con una pastilla diaria, una reducción de un 45% de la grasa y de un 35% del colesterol, además de moderar el nivel de glucosa hasta alcanzar los niveles de normalidad. Por último, redujo la inflamación derivada de la obesidad. Y todo en solo cinco semanas y con un mecanismo de actuación muy diferente al de otras píldoras, ya que no reducen el apetito.

¿Cómo se consigue todo esto? La clave está en el FXR, que es un receptor de hormonas que se encuentra en diversos órganos, como el intestino, el hígado o los riñones. Al comer, se activa el FXR y se desencadena la liberación de ácidos biliares para activar la digestión, se modifica el nivel de azúcar en sangre y se comienzan a quemar grasas para "hacer hueco" al alimento que llega. La píldora de Evans consigue activar el FXR sin que entre nueva comida en el cuerpo, por lo que cabría definirla como una especie de comida imaginaria.

Con ella, es como si se engañara al organismo para que queme grasas en espera de una comida que, en realidad, no llega. Por eso se adelgaza. El mecanismo de actuación de la fexaramina parece sorprendente, pero no se ha descubierto por casualidad, ya que el equipo de Evans lleva veinte años investigando el tema. De hecho, no es el único grupo que trabaja en ello, ya que los laboratorios Intercept, en Nueva York, han logrado una droga que activa también el FXR.

La gran diferencia es que la droga de Intercept la activa en todo el organismo, lo que puede suponer reacciones adversas, mientras que la fexaramina lo hace solo en el intestino y, además, no es absorbida por la sangre. Por ello, esperan evitar los importantes efectos secundarios con que se está encontrando Intercept. De hecho, no han percibido dichos efectos secundarios en los ratones que han tomado fexaramina, y esperan que los efectos en las personas no sean muy diferentes de los encontrados en los roedores de experimentación. Pretenden poder probarlo en dos o tres años.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en octubre de 2015