NOTICIAS PARA ADELGAZAR SIN DIETAS DE UNA FORMA SALUDABLE
SÍGUENOS EN

Los factores inconscientes influyen mucho a la hora de elegir (o no) un menú saludable

 

Los factores inconscientes influyen mucho a la hora de elegir (o no) un menú saludable No nos damos cuenta de ellos, pero ahí están. Y son muy importantes. Determinados factores de los que no somos conscientes afectan en gran medida a la hora de decidirnos por un menú saludable o por otro que no lo es. Conocerlos puede hacer que nos prevengamos contra ellos y seamos capaces de tomar la decisión correcta. Veamos cuáles son y cómo actúan.

Los expertos en marketing saben desde hace decenios de la importancia de los factores inconscientes a la hora de tomar determinadas decisiones de consumo. El estudio realizado por Gavan Fitzsimons, profesor de Marketing y Psicología de la Fuquea School of Business de la Universidad Duke en Durham (Carolina del Norte, Estados Unidos), ha encontrado dos factores que pueden distorsionar nuestras decisiones.

Para esclarecer el primero de ellos, realizó varios experimentos con 183 estudiantes a los que ofreció diferentes alternativas de menú, entre las que se encontraba una muy poco saludable hamburguesa con queso y beicon. Resultó que cuando la hamburguesa se ofreció en una carta donde había otros platos poco recomendables por su contenido calórico, fue elegida por un 17% de los estudiantes; sin embargo, cuando en la carta figuró una alternativa saludable (sandwich vegetal), fue elegida por un 37%, más del doble de personas que antes.

Este resultado sorprendente es interpretado por Fitzsimons como un efecto psicológico de "cumplimiento indirecto del objetivo": cuando en la carta aparece una opción saludable, consideramos de forma inconsciente que ya hemos cumplido el objetivo de comer sano, aunque la opción escogida no sea esa. Esto tranquiliza nuestra conciencia y nos permitimos optar por la opción más apetecible, aunque sea menos sana.

Hay que tener en cuenta que, aunque en el ensayo se simuló una situación de comer fuera (en un restaurante), este principio de "cumplimiento indirecto del objetivo" que apacigua nuestra conciencia se da en multitud de ocasiones domésticas. Por ejemplo, cuando tomamos una bebida light y nos permitimos, por ello, un filete con patatas fritas. O cuando nos merendamos un bocadillo inmenso de jamón y queso porque, al fin y al cabo, el queso es light.

Ser conscientes de la existencia de este mecanismo inconsciente puede hacer que no caigamos en la trampa. Debemos tener muy presente lo que en realidad vamos a elegir y las calorías que contiene, intentando apartar de nuestra mente determinados espejismos que nos pueden engañar a la hora de optar por una u otra alternativa. Y tanto cuando comemos en casa como cuando lo hacemos fuera de ella.

El segundo factor inconsciente que encontró el investigador hace referencia al estado de sobrepeso del camarero o de la persona que nos ofrece o recomienda un determinado plato. Encontró que se produce una clara identificación del comensal con el camarero, en el sentido de que hacemos más caso o nos vemos influidos más por aquel camarero que muestra un peso semejante al nuestro.

Así, cuando el comensal tiene sobrepeso, come más cuando la persona que le sirve o aconseja lo tiene también. Si, por el contrario, el comensal es delgado, comerá más cuando el camarero sea delgado. Fitzsimons interpreta en este caso que se produce una identificación entre el comensal y la persona que sirve o recomienda el menú.

Hasta tal punto resultó así que el 59% de las mujeres que hacían dieta obedecieron las indicaciones o sugerencias de la camarera con sobrepeso, mientras que solo el 36% hizo lo propio con la camarera delgada. Una vez más puede extenderse sin riesgo este efecto inconsciente al hogar, donde las recomendaciones, quizá poco afortunadas, del cónyuge, hermano, padre o hijo pueden hacernos optar por una alternativa poco saludable.

A modo de conclusión, la lección que hemos aprendido es que debemos huir de determinadas influencias inconscientes que pueden ser perversas. Hay que intentar ser fríos, objetivos y calculadores a la hora de elegir lo que vamos a comer, porque en realidad sabemos perfectamente lo que nos conviene. Nos va la salud en ello.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en abril de 2014

Artículos de Adelgazar.net relacionados:
      Los amigos pueden influir en nuestro peso
      El adelgazamiento se puede contagiar