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No es bueno ver la televisión mientras se come

 

No es bueno ver la televisión mientras se comeY no es bueno por cuatro razones: se come más, se come peor, se adquieren malos hábitos y se está más expuesto a una publicidad perniciosa. Además, y aunque no es un tema propiamente relacionado con la obesidad, la todopoderosa televisión dificulta el desarrollo de relaciones familiares durante unos importantes minutos en común.

Un estudio coordinado por Brian Wansink, del Departamento de Marketing y Ciencia Nutricional de la Universidad de Illinois (Estados Unidos), concluye que ver la televisión mientras se come supone la ingesta de mayores cantidades y de alimentos más insanos. La razón podría ser que, en esas condiciones, la alimentación pasa a un segundo plano y no somos plenamente conscientes de lo que estamos haciendo. Así, nuestro cerebro "no se entera bien" de que nos estamos saciando y, además, nos dejamos llevar, sin darnos mucha cuenta, por apetencias insanas, por ejemplo a la hora de elegir el postre.

Una segunda razón es que se desarrollan costumbres inadecuadas. Tras hacerlo muchas veces, nos parecerá que, si no encendemos la televisión a la hora de comer, "nos falta algo". Con ello, se tiende a perpetuar una asociación malsana. Además, se fomenta el sedentarismo: cuando finalizamos la comida, en vez de ir a dar una vuelta, por ejemplo, tal vez nos quedemos amodorrados en el sofá mientras terminamos de ver el serial de turno.

Por si lo anterior fuera poco, la televisión nos expone y, sobre todo, expone a nuestros hijos, a una publicidad que, en materia de alimentación, es claramente desaconsejable. Un estudio de Consumer Eroski analizó desde el punto de vista dietético 6.300 anuncios de 12 cadenas de televisión. La conclusión fue que casi la mitad de los productos anunciados en ellos no deberían formar parte de una dieta saludable. En muchos casos, en especial los dirigidos al público infantil, fomentaban la obesidad. Además, esta desinformación nos llega en un momento en que somos especialmente vulnerables: mientras comemos.

Si hemos adquirido la mala costumbre de ver la televisión con el tenedor en la mano, sería conveniente erradicarla. Disfrutaremos más de la comida, comeremos menos y mejor y, a la larga, se notará en la báscula y en la salud. Por si lo anterior fuera poco podremos, tal vez, disfrutar más de la compañía de nuestros familiares y conocernos mejor.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2010,
a partir de informaciones de Consumer

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