|
La
llamada "píldora para adelgazar", el Orlistat
(comercializada en algunos países, como México
y España, bajo el nombre de Xenical) se va a poder
vender en Estados Unidos sin receta. Sin embargo, no está
previsto que ocurra lo mismo en Europa. Además, hay
que recordar que, a pesar de las grandes expectativas que
despertó en el momento de su aparición, los
resultados han sido discretos, en gran medida por algunos
efectos secundarios indeseados.
El
Orlistat es un fármaco que consigue que una cuarta
parte, aproximadamente, de las grasas ingeridas no sean absorbidas
por el intestino. A pesar de que esto suena muy bien, los
resultados reales, en cuanto a la importancia del peso perdido,
son más bien magros: una media de 2,5 kg. en seis meses.
Además, si se suspende el tratamiento, este peso perdido
se recupera. Si añadimos a esto el precio (en torno
a los 50 - 100 € al mes, a los cuales habría que
sumar el coste del suplemento vitamínico que conviene
tomar simultáneamente) y los efectos secundarios, el
panorama no es muy alentador. De hecho, la evolución
de las ventas no está siendo muy positiva para el fabricante.
A pesar de esto, los expertos que asesoran a la FDA (Agencia
del Medicamento Estadounidense) han considerado que es más
eficaz y seguro que otras alternativas que están actualmente
en aquel mercado sin necesidad de prescripción médica.
Por eso, han recomendado a la FDA que autorice su venta sin
receta, aunque no está previsto un tratamiento análogo
en Europa.
En cuanto a sus efectos secundarios, no son despreciables.
En primer lugar, puede afectar a la salud de ciertas personas,
especialmente en caso de estar tomando algunos medicamentos,
como inmunosupresores o anticoagulantes (Sintrom). Pero además
tiene otros efectos que, si bien no son peligrosos para la
salud, sí pueden ser molestos o desagradables. La grasa
que no es absorbida por el intestino, pasa a ser residuo intestinal,
en ocasiones de difícil control. Un porcentaje apreciable
de usuarios, en torno al 50 %, se queja de problemas intestinales:
gases, diarrea e incluso falta de control intestinal (7 %).
Por
último, hacerlo accesible sin receta supone aumentar
el riesgo de que ciertas personas, como adolescentes u otras
con trastornos alimenticios (por ejemplo anoréxicas),
hagan un uso inadecuado y peligroso del mencionado fármaco.
|