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La
epidemia de obesidad ha impulsado a las autoridades norteamericanas
a dar una vuelta más de tuerca en la cuestión
de la alimentación y la actividad física.
Hace
doce años, los responsables de salud norteamericanos
crearon una pirámide alimenticia como plasmación
de una estrategia para mejorar la salud de su población.
Pero la epidemia galopante de obesidad que se está
dando en ese país, y las graves consecuencias que está
teniendo para la salud de sus ciudadanos, han hecho que las
autoridades den nuevas recomendaciones, ahora centradas sobre
todo en prevenir la obesidad.
Estas recomendaciones, basadas en los estudios de trece expertos,
se han materializado en una nueva pirámide nutricional.
Los aspectos básicos de la nueva estrategia son reducir
la ingesta calórica y hacer ejercicio.
Esta restricción calórica debe hacerse, según
estos expertos, sin limitar los carbohidratos. En cuanto al
ejercicio físico, debería ser una hora al día,
u hora y media si se quiere rebajar peso.
En
la nueva pirámide nutricional se recomienda reducir
la ingesta de grasa, y que la que se consuma tenga su origen,
preferentemente, en aceites vegetales, frutos secos y pescado.
En cuanto a los hidratos, es preferible el consumo de cereales
integrales y, si se toman en el desayuno, que sean sin azúcar.
También, por supuesto, incrementar el consumo de frutas
y verduras, por piezas mejor que en zumo. La cantidad recomendada
es un volumen equivalente a cuatro tazas de frutas y verduras
al día.
Otros
consejos se refieren al aumento del consumo de lácteos
desgrasados, tomar dos raciones de pescado a la semana, reducir
la sal y poner especial atención a los comedores escolares.
Respecto al alcohol, puede tomarse con moderación:
en torno a una bebida al día las mujeres y dos los
hombres.
Por
lo que a nuestro país se refiere, un grupo de 20 expertos
de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria
ha elaborado una guía sobre alimentación saludable
que incorpora, al igual que en Estados Unidos, una nueva pirámide
nutricional. Entre otras cosas, se recomienda realizar cinco
comidas al día, lo más variadas posible, y un
consumo moderado de alcohol de baja graduación, como
vino o cerveza, ya que parece demostrado su efecto beneficioso
sobre la salud. También recomiendan beber dos litros
diarios de agua y la realización de actividad física.
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