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Las
dietas repetidas y fracasadas pueden producir daños
físicos en las personas que las siguen. Además,
nos desarman anímicamente de cara a intentarlo otra
vez. Veamos cuáles son las causas de estos fracasos
y tratemos de eliminarlas.
Es
muy frecuente iniciar una dieta para luego fracasar en ella,
aunque hayamos tenido resultados al principio. ¿Por
qué es tan frecuente este fracaso? Resumiendo la opinión
de diversos expertos, como el Dr. Cabrerizo (jefe de la Unidad
de Dietética del Hospital Clínico) y la Dra.
Irene Bretón (médico adjunto de la Unidad de
Nutrición del Hospital Gregorio Marañón
de Madrid), las principales causas del fracaso de las dietas,
son:
- La dieta es inadecuada. Recurrir
a las "dietas milagro" que aparecen en revistas
no especializadas o que nos recomendó nuestra vecina,
es tentador (prometen grandes resultados con poco esfuerzo)
pero no inteligente. Es casi seguro el fracaso a medio plazo,
pues recuperaremos el peso que teníamos (a veces
incluso más), y ponemos en riesgo nuestra salud.
- "Picotear". Si tenemos
esa costumbre y no la eliminamos al seguir una dieta, lo
único que conseguiremos será aumentar esta
práctica.
- Tomar alimentos que no sacian.
A igualdad de calorías, los alimentos que no sacian
nos harán sentir hambrientos antes, aumentando así
la dificultad de seguir la dieta.
- Saltarse comidas, en especial
el desayuno. Nutrimos incorrectamente nuestro organismo
y provocamos una sensación de hambre que puede producir
una ingesta excesiva en la siguiente comida.
- No cuidar los aspectos psicológicos.
Una dieta jamás debe venir impuesta por los demás
(por ejemplo, ser consecuencia de un comentario de una amiga
sobre nuestro tipo), sino que debemos iniciarla bajo el
convencimiento propio de su conveniencia, sin estar sometidos
a presión externa. Por otra parte, en ocasiones la
ansiedad o la depresión pueden inducirnos a comer
en exceso; en estos casos, lo primero es identificar las
causas de estos trastornos psicológicos e intentar
eliminarlas, pues pueden dificultar enormemente el cumplimiento
de la dieta.
- Ser demasiado ambiciosos. En
general, lo recomendable es perder del 5 al 10% del peso
en un plazo de tres a seis meses. Pero no más.
- Seguir dietas no adaptadas. Lo
que es adecuado para una persona puede no serlo para otra,
al ser distintos sus gustos, necesidades, sobrepeso, edad,
etc.
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