NOTICIAS PARA ADELGAZAR SIN DIETAS DE UNA FORMA SALUDABLE

¿Cómo afectan los alimentos a los niveles de azúcar en la sangre?

 

El Índice Glucémico (IG) supone una nueva forma de medir la reacción del azúcar en sangre ante la ingesta de un alimento y, además de acabar con algunas ideas tradicionales, supone importantes implicaciones para el deporte, la diabetes y el control de la obesidad.

El IG nos indica el efecto que tiene un alimento respecto al aumento de azúcar en la sangre que produce. Los carbohidratos tienen, en general, un IG alto, respecto a otros tipos de alimentos, como grasas o proteínas. Pero no todos los hidratos de carbono son iguales: los que tienen un IG más alto producen un aumento de azúcar mayor y más rápido, y son, en general, los que se descomponen más rápidamente durante la digestión, como el arroz, por ejemplo. Por el contrario, alimentos como las alubias tienen un IG relativamente bajo, pues se descomponen con más lentitud.

Pero, ¿qué consecuencias prácticas tiene esto? En primer lugar, se han tenido que cambiar algunas ideas, como que los hidratos complejos (pan, arroz, patatas,…) producen un aumento gradual de azúcar, mientras los dulces lo producen brusco. Ahora se sabe que algunos alimentos ricos en almidón, como el arroz, tienen un IG elevado y producen subidas rápidas de azúcar en sangre. Por el contrario, cantidades moderadas de dulces no producen grandes aumentos de ésta.

Las implicaciones para las personas con diabetes son muy importantes, pero también para los deportistas, que ahora pueden calcular mejor qué alimentos tomar y cuándo hacerlo, respecto al momento de mayor exigencia física, en función de su IG.

Respecto a la obesidad, ciertos estudios indican que los alimentos con bajo IG (por ejemplo, las alubias) contribuyen a controlar la sensación de hambre y el apetito, produciendo sensación de saciedad. Así pues, para el control del peso es recomendable una dieta rica en carbohidratos con bajo IG que normalmente contendrá, por añadidura, pocas grasas, lo que facilita más aun el control del peso. Y, dentro de lo posible, evitar los hidratos con elevado IG, como el arroz.

Además, algunos estudios apuntan, aunque todavía no de forma concluyente, a ciertos beneficios en relación con enfermedades cardiacas e hipertensión de una dieta como la apuntada más arriba.

Fuente: Saludalia Interactiva, 2004