|
Podemos
llamar resorte mental a un determinado planteamiento o razonamiento
que nos impulsa a actuar de determinada manera. Los resortes
mentales pueden sernos muy útiles para ayudarnos a
evitar comportamientos inadecuados.
En
esencia, el procedimiento para emplear los resortes mentales
en nuestro favor, pasa por tres fases: 1) Identificar los
que mejor funcionan con nosotros, 2) Utilizarlos, 3) Retroalimentación:
utilizar los que mejor funcionan e identificar otros semejantes.
Veamos algunos ejemplos de resortes mentales:
¿Cómo me sentiré?: antes de hacer
algo, pensar en cómo me sentiré tras hacerlo.
Ej.: tras pasarme con estas croquetas, me sentiré fatal,
así que mejor paso. Por el contrario, si venzo a la
tentación, me sentiré mucho mejor.
Evitar la tentación. Por ejemplo, cambiar de
acera para evitar un escaparate de una pastelería,
o quedar con unos amigos a tomar café, en vez de a
comer, o no comprar en el hiper ciertos bollos
Implicar a los demás, a los que ponemos por
testigos de nuestras luchas y objetivos. Por ejemplo, comunicar
a nuestra pareja el peso que vamos teniendo, cosa que nos
"ata" más que si lo dejamos para nosotros.
O decir a nuestros amigos que no comeremos más cosas
con grasa. Si lo hacemos, nos lo echarán en cara y
nos cortaremos.
Premio
y castigo, que hay que cumplir a rajatabla. Ejemplo: si
pido entrecot, no veo el partido por TV esta tarde. O bien,
si mañana no paso de 72 kilos, pido flan de postre.
Pueden ser permanentes, como: si por la mañana paso
del peso objetivo, no hay postre ni picaré nada durante
el día, o no beberé nada salvo agua.
En
fin, hay tantos como podamos imaginar.
|