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Ciertos
hábitos alimenticios durante la infancia y la actitud
de los padres respecto a la alimentación, parecen ser
factores importantes de riesgo o protección de cara
a sufrir posteriormente trastornos de la alimentación,
en especial anorexia y bulimia.
Un
trabajo realizado por investigadores del Hospital de Bellvitge
de Barcelona y del Maudsley Hospital de Londres ha recibido
el III Premio Pfizer-Psiquiatría.com en Neurociencias
al mejor trabajo en Psiquiatría. En este importante
estudio se analiza la influencia de ciertos factores ambientales
durante la infancia en el desarrollo posterior de trastornos
de la alimentación, como la anorexia y la bulimia.
Estos trastornos suponen una preocupación creciente,
tanto por su gravedad como por su incidencia (en torno a un
1,5 % en el caso de la anorexia y un 3,5 % la bulimia). Se
han realizado en el mundo numerosos trabajos para estudiar
los factores de riesgo, encontrándose, entre otros,
factores bioquímicos, genéticos, psicológicos,
antecedentes familiares, y los hábitos y estilos alimentarios
familiares durante la infancia. Y es precisamente este último
factor, que ha demostrado ser relevante, el estudiado en el
trabajo que comentamos.
Los investigadores analizaron 262 pacientes con trastorno
de alimentación y un grupo de control de 160 personas
sanas. Las conclusiones principales fueron que existen una
serie de hábitos alimentarios durante la infancia,
y ciertas actitudes de los padres respecto a la alimentación,
que actúan como factores de riesgo o protección
frente a estos trastornos. El factor de riesgo más
importante resultó ser no desayunar antes de ir al
colegio, seguido del hecho de dar excesiva importancia a la
comida por parte de la madre y la ingesta excesiva de chucherías.
Como factores de protección aparecieron los hábitos
nutricionales adecuados y una alimentación regular
durante la infancia.
Como
conclusión, podríamos decir que el desarrollo
de una cultura alimentaria adecuada en la familia nos beneficia
no sólo a nosotros, sino también a nuestros
hijos, ayudando a prevenir complicaciones que pueden llegar
a ser muy graves.
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