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Comer
rápido no es sinónimo de comer mal. Hay alternativas,
sobre todo en casa, para comer rápido, ligero y saludable,
siempre que no se abuse de esta modalidad de comida.
Todos
conocemos los problemas de la llamada "Fast Food"
que ofrecen las cadenas especializadas, con unos 3.000 establecimientos
en España. Son alimentos demasiado calóricos
y con exceso de grasa e hidratos, en detrimento de fibra,
vitaminas y minerales. Por si esto fuera poco, la proporción
de grasa saturada y colesterol sobre la insaturada es excesiva,
y además son comidas con muchos aditivos. Para terminar
de oscurecer el panorama, un vistazo a la tabla de calorías
de estos platos pone los pelos de punta.
Las consecuencias de esta alimentación, cuando se convierte
en costumbre, pueden ser muy graves para la salud. Aumentaremos
de peso y subirá nuestro colesterol, además
de sufrir determinadas carencias nutricionales, que aparecerán
en la medida en que estas comidas sustituyan a otras más
sanas.
Pero lo anterior no significa que debamos pasarnos la vida
entre cazuelas, ya que se puede comer rápido y sano.
Si podemos, lo ideal es preparar la comida rápida en
casa. La clave está en elegir alimentos variados y
saludables, de forma que tengamos una dieta equilibrada. Y
por supuesto, no abusar de esta comida rápida, recurriendo
en ocasiones a platos más elaborados y completos.
Algunas
sugerencias de comida rápida en casa pueden ser:
- Bocadillo de un ingrediente proteico
(jamón, atún al natural, pollo, pavo, ternera
a la plancha
) y vegetales (tomate, cebolla, pimientos,
).
De postre, fruta
- Hamburguesa de ternera o pollo
a la plancha con una loncha de queso poco graso y ensalada
abundante. Para acompañar, si se quiere, patatas
cocidas con unas gotas de aceite de oliva y zumo. Si nos
animamos a picar nosotros la carne, nos aseguraremos de
que su contenido en grasas será menor, porque partiremos
de un filete magro
- Bocadillo de salchichas de pavo
a la plancha con tomate frito, un poco de mayonesa y ensalada.
Para beber, agua o zumo
Si no podemos comer en casa,
debemos tener en cuenta que, a grandes rasgos, hay dos tipos
de establecimientos de comida rápida: los de influencia
anglosajona (hamburguesas, salchichas, patatas fritas, muchas
salsas,
) y los de procedencia mediterránea (pizza,
pinchos, bocadillos, tapas, vegetales,
). En la medida
de lo posible, elegiremos los segundos, por ser menos grasos
y más sanos y variados. Y en todo caso, intentar huir
de grasas, fritos y salsas a la hora de pedir. Nuestra salud
y nuestra báscula nos lo agradecerán.
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