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Aunque
ya se sabía que el ejercicio tiene un efecto beneficioso
en el control del sobrepeso, un estudio ha determinado la
cantidad de ejercicio mínimo para obtener un resultado
significativo.
Cantidades
moderadas de ejercicio físico como caminar 18 kilómetros
a la semana, equivalente a unos 30 minutos diarios a paso
vivo, pueden prevenir aumentos de peso e incluso favorecer
una ligera pérdida de peso en personas que no hacen
dieta alguna.
Un estudio realizado por investigadores del Duke University
Medical Center de Carolina del Norte, recientemente publicado
por The Journal of the American Medical Association (JAMA),
analizó esta relación en 182 hombres y mujeres
de entre 40 y 65 años con sobrepeso y una vida sedentaria.
Para ello fueron divididos en cuatro grupos, asignando a tres
de ellos ejercicios de diferentes intensidades, mientras que
las personas del cuarto no incrementaron su nivel de actividad
física. El estudio duró 8 meses, siendo controlados
los participantes para que no cambiaran sus hábitos
alimenticios en este tiempo.
Tras medir la evolución del peso, de la composición
del organismo y del perímetro de la cintura, se comprobó
una estrecha relación entre la cantidad de ejercicio
y la pérdida de peso. Aunque a mayor intensidad de
ejercicio mayor era la pérdida de peso, con unos niveles
moderados de ejercicio ya se obtenían reducciones significativas.
Según
el coordinador del estudio, "la intensidad del ejercicio
podría estar implicada en el aumento de la masa muscular,
mientras que la cantidad (duración) del ejercicio se
asocia con cambios en el peso y en la grasa corporal".
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