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La
ausencia de estrógenos y progesterona, las hormonas
femeninas que se pierden durante la menopausia, provocó
un 5% de aumento en el peso corporal y un incremento de leptina,
que a su vez conduce a un aumento del apetito.
Según
los autores del trabajo, "En las mujeres, se ha demostrado
que una importante ganancia de peso suele producirse en la
menopausia, el momento de la vida femenina en que termina
la función de los ciclos ováricos y los estrógenos
y la progesterona disminuyen. El objetivo de este estudio
ha sido determinar si, y hasta qué punto, el declive
de estas hormonas posee un efecto en el peso corporal, en
un esfuerzo de comprender mejor y tratar activamente la obesidad".
Para analizar esta relación, los investigadores de
la Oregon Health & Science University de EE.UU., estudiaron
47 monos hembra, 19 de los cuales tenían sus ovarios
extirpados para lograr un descenso de estrógenos y
progesterona similar al que se produce durante la menopausia.
Se optó por esta extirpación quirúrgica
durante la vida adulta y sana de los animales, para poder
aislar los efectos de las hormonas estudiadas, en ausencia
de otros factores relacionados con el envejecimiento.
En cuestión de semanas, el grupo de monos hembra sin
ovarios (y por tanto sin las citadas hormonas) elevó
la ingestión de comida en un 67% y el peso corporal
en un 5%. También aumentaron los niveles de leptina,
hormona producida por las células grasas que estimula
la ingestión de alimentos. |