|
A
pesar de la popularidad alcanzada por diversas dietas consistentes
en reducir la ingesta de carbohidratos, no ha quedado demostrada
su eficacia para reducir el peso corporal.
Un metaanálisis
ofrecido por el prestigioso The Journal of the American Medical
Association, basado en más de 100 artículos
que sobre el tema fueron publicados entre 1966 y 2003, concluye
que no existen evidencias suficientes respecto a la eficacia
de estas dietas como para recomendarlas en procesos de adelgazamiento.
Aunque
no existe consenso en cuanto a cuál es el máximo
de hidratos de carbono que se puede ingerir para que la dieta
sea considerada como baja en hidratos, los autores de este
análisis fijaron este límite en 60 gramos diarios.
Para pacientes obesos, la pérdida de peso se pudo asociar
en primer lugar a la duración de la dieta y en segundo
lugar a la restricción en el consumo de calorías,
pero en ningún caso a un bajo contenido de carbohidratos.
Así, la disminución
de peso producida por una dieta baja en hidratos tiene su
origen en la reducción de calorías que conlleva,
por lo que se podría lograr un resultado similar si
dicha reducción de calorías proviniese de grasas
o proteínas.
En
cualquier caso, este análisis se ha limitado a estudiar
el efecto de cierto tipo de dietas sobre el peso corporal,
pero no la mayor o menor dificultad de las personas para seguirlas.
Queda pendiente por tanto averiguar si estas dietas son más
llevaderas que otras, facilitando de esta forma mantener la
reducción de calorías en el tiempo con el consiguiente
adelgazamiento.
|