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La
investigación, publicada el 2 de agosto en la revista
Science, brinda una nueva perspectiva acerca de cómo
el cerebro ordena quemar las grasas.
La importancia del papel del cerebro
en el ritmo metabólico, por medio de la llamada termogénesis,
es conocida desde hace tiempo, pero nadie sabía cómo
se realizaba. Ahora, un grupo de científicos del Centro
Médico Beth Israel Deaconess, en Massachusetts, afirma
que ha descifrado este sistema de comunicaciones dirigido
por el cerebro, "la termogénesis inducida por
la dieta", que entraña la liberación de
calor.
El cuerpo requiere un cierto número
de calorías para funcionar y mantener la salud. Cuando
toma más calorías de las que necesita, o convierte
las sobrantes en grasa que se almacena y puede conducir a
la obesidad, o las convierte en calor, que luego es disipado.
Este último proceso, "la termogénesis inducida
por la dieta", es realizado por el sistema nervioso simpático,
cuyos receptores beta-adrenérgicos (betaAR) actúan
sobre tejidos que tienen la capacidad de quemar la grasa para
prevenir su acumulación.
Según Eric Bachman, que
dirigió la investigación, la transformación
tiene lugar principalmente en el tejido adiposo marrón,
que recibe este nombre por su coloración. Además,
el tejido muscular vinculado al esqueleto, que consume calorías
durante el ejercicio, también podría ser relevante.
Los resultados indican que no sólo
los receptores beta-adrenérgicos son necesarios para
mantener la quema de calorías sobrantes por medio de
la termogénesis, sino que este proceso tiene un papel
importante para prevenir la obesidad. (EFE)
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