CONSEJOS PARA ADELGAZAR CON SALUD
SÍGUENOS EN

Qué son objetivos SMART y cómo pueden ayudarte a cumplir tus metas

 

La palabra inglesa "smart" significa "listo" o "inteligente", por lo que podemos entender que objetivos smart son objetivos inteligentes. Pero además, SMART (realmente S.M.A.R.T.) es también un acrónimo de 5 palabras: Specific (específico), Measurable (medible), Achievable (alcanzable), Relevant (relevante) y Time-bound (a tiempo). En definitiva, se trata de una metodología creada por George T. Doran en 1981 que nos señala cuáles son los elementos imprescindibles a la hora de definir un objetivo eficaz.

Objetivos SMART

Todos los años nos hacemos nuevos propósitos el 1 de enero, o quizá el 7 para no amargarnos el día de Reyes, y todos los años, tras los primeros 2 o 3 meses, comprobamos desanimados que no hemos sido capaces de alcanzar ninguna o casi ninguna de las metas que nos habíamos propuesto. ¿Esto se debe a que tenemos menos fuerza de voluntad que un vil gusano? Pues quizá sea cierto que tenemos que trabajar nuestra capacidad de sacrificio, lo cual siempre viene bien, pero es muy probable que nuestro fracaso también se deba a que nos hemos equivocado al fijar nuestros objetivos. Veamos a continuación qué características deben reunir los buenos objetivos o… los objetivos SMART.

1. Que sea específico (specific): concretar lo máximo posible cada uno de nuestros objetivos SMART. Cuanto mayor nivel de detalle mejor. Por ejemplo quiero aumentar mi actividad física, y para ello me propongo tres metas: voy a ir al trabajo sin utilizar el autobús ni el ascensor, y voy a dar un paseo diario con mi hijo.

2. Que sea cuantificable (measurable): tus objetivos deben ser cuantitativos, medibles, pues si no se puede medir será difícil saber si has alcanzado el éxito, o cuánto te falta para lograrlo. En nuestro ejemplo podemos decir que haremos esas actividades todos los días de lunes a viernes, con lo que podremos ver cuántos días cumplimos esas metas y cuántos no. Y el paseo con mi hijo será de media hora

3. Que sea alcanzable (achievable): nuestro objetivo ha de ser alcanzable en nuestra situación, según nuestros condicionantes. Fijar objetivos demasiado ambiciosos sólo servirá para mermar nuestra moral. Si nuestro trabajo está a 7 kilómetros de nuestra casa, ir caminando supondría una hora y media de ida y otro tanto de vuelta, y sospechamos que no podremos hacerlo todos los días. Por ello, vamos a sustituirlo por bajarnos del autobús dos paradas antes.

4. Que sea relevante (relevant): las metas parciales han de contribuir a lograr el objetivo principal. Si mi hijo tiene un año y camina realmente despacio, el paseo diario con él será muy grato para ambos, pero contribuirá muy escasamente a nuestro nivel de actividad física, por lo que podemos suprimirlo como meta

5. Que tenga un plazo (time-bound): todo objetivo debe tener un horizonte temporal para ser válido. Si es un objetivo a largo plazo, es recomendable hacer un esquema o línea temporal donde podamos marcar hitos o metas parciales. En nuestro ejemplo, y dado que mi actividad física actual es casi nula, quiero darme 5 semanas de plazo para convertirlo en hábito. Para ello comenzaré por hacerlo sólo los lunes y añadiré un día más cada semana, de modo que en 5 semanas lo esté haciendo de lunes a viernes, que son los días que trabajo.

Como se puede ver, partiendo del objetivo genérico de "quiero aumentar mi actividad física", aplicando las cinco fases de los objetivos SMART, hemos acabado en: "en un plazo de 5 semanas voy a bajarme del autobús dos paradas antes de mi destino y a subir a la oficina sin emplear el ascensor, y ello lo voy a hacer todos los días que vaya al trabajo".


Siguiente artículo: Factores psicológicos del exceso de peso