La
elección del objetivo semanal
Una
vez definida la lista de objetivos posibles, que hemos llamado
Catálogo de Objetivos, cada semana hemos de elegir
cuál de ellos vamos a cumplir a partir de ahora para
siempre. Es una decisión importante y debe ser
muy meditada. No estás siguiendo un "régimen"
que dura unos meses y luego se acaba. Estás modificando
tu comportamiento para siempre mediante estos pequeños
objetivos semanales.

Para
decidir si adoptas el objetivo X, debes preguntarte: ¿Tengo
totalmente asumido que a partir de ahora y durante el resto
de mi vida voy a adoptar el comportamiento X? Si no
tienes muy claro que va a ser así, es mejor que cambies
de objetivo.

Si
no has logrado cumplir con todos tus objetivos propuestos
los 7 días de la semana, no añadas otro.
Dedica la semana siguiente a consolidar los que ya has elegido.
Aquí no "aprobamos" si cumplimos la mitad
de los objetivos, sino sólo si los cumplimos todos,
porque si queremos que un nuevo comportamiento se convierta
en hábito, no debemos dejar de cumplirlo ni una sola
vez.

Si
un objetivo se te resiste, sólo puedes hacer
dos cosas: o lo aparcas temporalmente y eliges otro
en su lugar, o lo divides en dos o en tres objetivos
diferentes que te resulten más asequibles (tal como
ya hemos explicado en el apartado "Qué hacer
con objetivos que se nos resisten").

Al
elegir tus objetivos semanales vete alternando objetivos
fáciles y difíciles. Si el de la semana
pasada te pareció difícil, elige ahora uno
fácil, y a la inversa.
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