Algunos
objetivos importantes
Aunque
eres tú mismo quien debes definir tus propios objetivos,
vamos a sugerirte algunos que son importantes y que posiblemente
no hayas tenido en cuenta tras analizar tu Diario de Alimentación:
PLANIFICACIÓN:
Con demasiada frecuencia el exceso de peso tiene entre sus
causas principales a la improvisación. Cuántas
veces a la hora de la comida o de la cena nos hemos plantado
ante la nevera y hemos echado mano de lo primero que hemos
encontrado; hubiese estado bien hacer una menestra, pero
no la tenemos en bote ni congelada, así que haremos
unas croquetas que sí hay en el congelador. Es un
tiempo muy bien invertido el que empleemos cada domingo
para planificar las comidas (si comemos en casa) y las cenas
de cada día de la semana que comienza, así
como la lista de alimentos a comprar para prepararlas. También
conviene tener un recetario con 50 o 60 platos saludables
y fáciles de preparar, pues a veces no se nos ocurre
qué hacer.
CAMINA,
CAMINA: Es muy importante incrementar en lo posible
la actividad física pues, aparte de las calorías
que quemes al hacerla, conforme aumente tu masa muscular
lo irá haciendo también la energía
requerida por tu metabolismo basal (ver apartado "¿Por
qué tenemos exceso de peso?"). Para lograrlo
puede estar bien cualquier actividad deportiva que te guste,
pero más recomendable aún que eso es caminar.
Es más probable que logremos convertir en un hábito
bajarnos del autobús una parada antes para caminar
un rato, o subir a nuestro piso sin utilizar el ascensor,
que hacer todos los días 10 minutos de footing. Media
hora diaria a paso rápido está al alcance
de cualquiera y tiene un gran efecto positivo.
NO
PASAR HAMBRE: Lo ideal para mantener la línea
y alimentarse de forma saludable es hacer cinco comidas
ligeras al día. Contrariamente a lo que podría
pensarse, hacer menos o saltarse alguna favorece la obesidad.
Es decir, lo mejor es comer ligero pero sin pasar hambre
en ningún momento, lo que implica que debemos acostumbrarnos
a tomar algo (por ejemplo, un yogur y/o una fruta) a media
mañana y a media tarde.
RACIONES:
La verdad es que una causa importante de que comamos demasiado
es el tamaño de las raciones. Desde nuestra infancia
hemos interiorizado que debemos acabar con todo lo que hay
en el plato, por lo que si ponemos en éste demasiada
cantidad, acabaremos comiendo más que lo que nos
pide el cuerpo. Por ello, es muy buena costumbre utilizar
platos de menor tamaño, lo que no impide que podamos
repetir si nos hemos quedado con hambre.
EL
DESAYUNO: Olvídate de saltarte el desayuno o
de hacer un desayuno muy ligero para adelgazar. Está
comprobado que consumir en el desayuno un 25% de nuestras
necesidades diarias de energía, principalmente con
carbohidratos y proteínas, nos hace menos propensos
a la obesidad (ver artículo "Desayunar
bien reduce el riesgo de obesidad"). Si no se come
adecuadamente por la mañana, el riesgo de darse atracones
se extiende no sólo hasta el almuerzo, sino también
hasta la cena.
|