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¿Por
qué fracasan las dietas?
Es
muy frecuente iniciar
una dieta para luego abandonarla, aunque hayamos tenido
resultados al principio. Las dietas repetidas y fracasadas
pueden producir daños físicos en las personas
que las siguen. Además, nos desarman anímicamente
de cara a intentarlo otra vez.
¿Por
qué es tan frecuente este fracaso? Veamos cuáles
son las principales causas y tratemos de eliminarlas:
- La
dieta es inadecuada. Como ya se ha dicho, recurrir a las
"dietas
milagro" que aparecen en revistas no especializadas
o que nos recomendó nuestra vecina, es tentador
(prometen grandes resultados con poco esfuerzo) pero no
inteligente. Es casi seguro el fracaso a medio plazo,
pues recuperaremos el peso que teníamos (a veces
incluso más), y ponemos en riesgo nuestra salud.
- "Picotear".
Si tenemos esa costumbre y no la eliminamos al seguir
una dieta, lo único que conseguiremos será
aumentar esta práctica.
- Tomar
alimentos que no sacian. A igualdad de calorías,
los alimentos que no sacian nos harán sentir hambrientos
antes, aumentando así la dificultad de seguir la
dieta.
- Saltarse
comidas, en especial el desayuno. Nutrimos incorrectamente
nuestro organismo y provocamos una sensación de
hambre que puede producir una ingesta excesiva en la siguiente
comida.
- No
cuidar los aspectos psicológicos. Una dieta jamás
debe venir impuesta
por los demás (por ejemplo, ser consecuencia
de un comentario de una amiga sobre nuestro tipo), sino
que debemos iniciarla bajo el convencimiento propio de
su conveniencia, sin estar sometidos a presión
externa.
- Ser
demasiado ambiciosos. En general, lo recomendable es perder
del 5 al 10% del peso en un plazo de tres a seis meses.
Pero no más.
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