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| Corregir
el sobrepeso a largo plazo exige cambiar de hábitos |
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No
equivoquemos el objetivo: no se trata de alcanzar un cierto peso
dentro de 30 días, y ya hemos triunfado. Se trata de mantenernos
de forma permanente en un peso adecuado, en un triunfo diario, y
eso sólo se consigue modificando los hábitos. Un renombrado
experto en el tema avala este planteamiento. Mario
Foz Sala lo ha sido todo en el mundo de la endocrinología
y la lucha contra la obesidad. Catedrático de Medicina, fue
durante 16 años Jefe del Servicio de Medicina Interna del..... [sigue]
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| Precocinados:
mejor sólo de vez en cuando |
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Son
prácticos, variados y tentadores, pero no conviene abusar
de ellos, sobre todo si nos preocupa la báscula y la salud.
Los precocinados son platos preparados para consumir sólo
con abrirlos, o a lo sumo tras calentar o freír. Por ejemplo,
empanadillas congeladas, una lata de fabada, o una pizza refrigerada.
Las ventajas de estos productos son evidentes: ahorro de tiempo
y trabajo, disponibilidad inmediata, facilidad de conservación
y gran variedad.... [sigue]
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| La
obesidad infantil aumenta: causas, riesgos y soluciones |
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Ahora
hay tres veces más niños obesos que hace sólo
15 años. Las consecuencias de este avance pueden ser muy
preocupantes, pero las soluciones existen: la clave está
en modificar los hábitos. El crecimiento de la obesidad infantil
en España es espectacular y preocupante: si hace 15 años,
el 5% de los niños españoles eran obesos, esta proporción
es ahora del 16%. En la Unión Europea, sólo Gran Bretaña
nos supera. La causa de esta verdadera epidemia (que puede tener
consecuencias muy negativas en el futuro) es, básicamente,
el cambio de hábitos. Y sobre todo en lo referente a la alimentación
y el.... [sigue]
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| Dietista,
una profesión poco conocida |
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Es
la figura clave, después de nosotros mismos, que nos permitirá
adelgazar a un ritmo adecuado y sin poner en peligro nuestra salud.
El tratamiento personalizado es fundamental, pues lo que sirve para
unos puede no ser indicado para otros. Algunas personas, en su obsesión
por adelgazar, se fijan sólo en reducir el número de
calorías. Pero yerran en el objetivo, que no debe ser adelgazar,
sino adelgazar con salud. Reducir sin más las calorías,
guiados sólo por nuestras propias inclinaciones o, lo que es
peor, basándonos en dietas "mágicas" que nos
ha contado una amiga o leímos en una revista.... [sigue] |
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En Navidad
consumo responsable, también de alimentos
Disfrutar en estas fiestas no debe ser sinónimo
de consumir en exceso, especialmente en lo tocante a la comida.
No vamos a repetir aquí los muchos argumentos expuestos en
numerosos medios acerca del consumo responsable en estas fiestas,
referido a bienes y servicios en general: espectáculos, fiestas,
juguetes, comidas
en estas fechas se desata el consumismo.
Y, como todos los excesos, es malo
Dos razones para la moderación
En primer lugar, hay que pensar que cuesta menos no pasarse que
pasarse y remediarlo. Lo veremos mejor con un ejemplo numérico.
Supongamos que una comida o una cena "normal" para una
persona determinada son 1.000 calorías, y que con esta comida
no pasa hambre, pero tampoco engorda. Si en una de estas cenas o
comidas señaladas se excede e ingiere, por ejemplo, 2.600
calorías, para recuperar el peso tras las fiestas, deberá
ingerir sólo 600 calorías durante cuatro comidas,
lo que probablemente le supondrá un esfuerzo mucho mayor
que la satisfacción que le supuso el exceso cometido...
La segunda razón para la moderación es, quizá,
más importante. Y es que en estas fiestas corremos el riesgo
de perder algunos hábitos que quizá nos ha costado
mucho esfuerzo conseguir. Por ejemplo, si ya no picoteamos a lo
largo de la tarde, el hecho de hacerlo en estas fiestas "porque
es Navidad" (como si esto justificara todo), supone, además
de privarnos posteriormente de las calorías ingeridas en
exceso, tener que recuperar un buen hábito que teníamos
y hemos perdido. Igual podríamos decir de beber sólo
agua en las comidas, tomar fruta de postre, lavarnos los dientes
por la noche justo después de cenar y antes de ver la televisión,
y ese larguísimo etcétera que nos ayuda enormemente
a mantener la línea.
y los trucos que nos pueden ayudar
- Mentalízate: piensa en lo que va a costarte perder el
peso ganado. Que sea Navidad no es motivo ni justificación
para engordar. Una mesa rebosante de manjares es una ostentación
innecesaria.
- Empieza sin hambre. Si antes de la comida de Navidad nos tomamos
un par de piezas de fruta y tomamos mucha agua, empezaremos la
comida parcialmente saciados y comeremos con menos ansia. La ingesta
total de calorías será menor.
- Cocina ligero, en la medida de lo posible, y no hagas cantidades
excesivas, por temor a quedarte corto ante posibles invitados.
- Imponte días de restricción antes y después
de las fechas más señaladas, comiendo menos de lo
habitual. Si lo haces, el balance global será más
equilibrado al final de las fiestas.
Suerte, valor y
¡Felices Fiestas!.
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| Si
crees que sabes mucho de nutrición, atrévete a responder. |
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